Historia

 

La Corporación para Ciegos nació en 1979, cuando Amelia Correa de Vicuña y Luz Edwards de Campino tuvieron la iniciativa de replicar en Chile la experiencia ya probada en Estados Unidos, España y Argentina de audio libros para ciegos.

Al comienzo se trabajó en la Biblioteca para Ciegos, con texto en el sistema Braille, el cual, sin embargo, no era aprendido por todos los no videntes. Además, los libros escritos por este método son físicamente muy pesados, costosos y con una vida útil muy corta.

El proyecto de apoyo a los ciegos se inició pidiendo donaciones, y en primera instancia a sus maridos, y luego a otras personas y a empresas, y con solamente cinco voluntarias que después lograron grabar 300 libros, de diversos contenidos.

En la actualidad, la Corporación para Ciegos tiene como principal labor la instrucción y desarrollo intelectual de la comunidad de ciegos, en cuanto al estudio, la lectura en general y la entretención.

Gracias a los lectores voluntarios, que son cerca de cien, la Corporación para Ciegos dispone de una biblioteca con 5.700 libros, grabados en casetes y MP3, para ser escuchados por los ciegos, pero también por aquellas personas que tienen algún tipo de dificultad que no les permita leer.

Eventualmente, a esta modalidad de “lectura auditiva” acuden personas que viajan, caminan o hacen jogging. Los libros, entonces, pueden ser alquilados por videntes, mediante inscripción, para leer oyendo.

 

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